15/08/20

Una experiencia de Fe

Una experiencia de Fe

Este mes emprendieron vuelo hacia la mítica Roma un grupo de tres novicias que, guiadas por San Luis Orione y bajo el manto protector de María, Nuestra Madre, iniciarán el camino de la Santa Vocación.

Noelia Delgado, Isabel Scaltritti y Eleonora Bisio viajarán a tierras italianas acompañadas por la Hermana Eliana Loggia, quien irá como ayudante de la Maestra de Novicias. En la Ciudad Eterna cursarán su año de formación canónica, centrado en la formación, oración y trabajo personal.

Antes de comenzar esta ruta conversamos con Noelia para conocer su recorrido y profundizar sobre cómo llegó a su vida el llamado para aspirar a ser una Pequeña Hermana Misionera de la Caridad.

El comienzo

Durante los últimos años del secundario, mientras realizaba trabajo pastoral en la parroquia de su barrio, comenzó a sentir que Dios le pedía entregar su vida de forma distinta. “Empecé un discernimiento con un sacerdote y una Hermana de la Congregación. Yo era voluntaria del Cottolengo de Avellaneda entonces ahí, en el contacto con las residentes y la oración, me fui dando cuenta de lo que Él me pedía”.

El paso inicial no estuvo exento de dudas pero la fe y comprensión de cada una de las señales que Dios le presentó fueron fundamentales para mantener la tranquilidad. “Confié en los signos que Dios me iba mostrando. Él me fue revelando su voluntad y siempre confié en que me diera la gracia para saber responder”, sostuvo.

Los inicios de su vida religiosa

Noelia ingresó el 7 de noviembre de 2016 al Prenoviciado, formalmente al Postulantado, que realizó en el Cottolengo de Los Polvorines. Luego, llegó a Casa Provincial, donde culminó sus estudios de Psicopedagogía para, posteriormente, trasladarse a la comunidad educativa del Instituto Don Orione, ubicada en el barrio porteño de Congreso.

Luego de esta etapa fue el momento de ingresar al Noviciado. “Nosotras (prenovicias) tenemos que hacer un pedido formal a la familia religiosa y la propuesta fue realizar el Noviciado en Brasil. Hice unos meses y ahora continuaré en Italia junto a otras dos postulantes”, comentó Ad portas de cruzar el océano para para proseguir con su formación religiosa, la Novicia no ocultó su alegría de ir a la cuna de la Congregación donde nació y vivió Don Orione. “Sé que será un tiempo de mucha bendición para absorber y aprender todo lo que pueda”.

Don Orione: “Está vivo y presente”

La aspirante a religiosa no dudó en calificar a nuestro Santo como un padre que la acompaña desde hace mucho tiempo en su vida pero que se demoró en reconocer su presencia. Una situación que reafirmó con una anécdota que vivió en el Cottolengo de Avellaneda.

“En un momento me perdí. Cuando bajé por el ascensor se abrió justo en la Capilla. Ahí está una imagen enorme de Don Orione y me encontré con su mirada, esa que atraviesa el alma y sentí algo especial ahí”.

Con el tiempo Noelia fue encontrando a Don Orione en otras instancias, muchas de ellas cotidianas, “En el momento le pedís algo, le clamás y él está ahí. La verdad es que lo siento muy vivo y presente”.

Antes de terminar la charla, Noelia retrocede en sus pasos y evoca otro de sus recuerdos que forman parte del cúmulo de experiencias previas a tomar la decisión de ser parte de las PHMC.

“Cuando entré al Cottolengo, vi que eran personas que estaban abandonadas por su condición de discapacidad, eso es algo que me impactó mucho. Sentí como esa necesidad de ser familia de ellas”.

Comienza otra etapa en su formación religiosa. Una etapa en que las novicias necesitan de nuestras oraciones para que, tal como predicó Don Orione, “vayan a sembrar la
caridad de Jesucristo con las palabras y las obras”.