18/06/21

“Consagren todo al Sagrado Corazón”

“Consagren todo al Sagrado Corazón”

Nuestro Santo Fundador profesó una profunda devoción al Corazón de Jesús y fue su deseo que nuestro Instituto estuviera enteramente consagrado  a Él.

Compartimos distintos escritos donde San Luis Orione expresa la gran veneración que tenía por el Sagrado Corazón para seguir siendo fieles a su herencia carismática.

9 de mayo de 1917

“Los primeros días del mes de mayo pasado, Su Santidad Benedicto XV, por intermedio del Cardenal Vicario, ponía en conocimiento de todos los fieles, que desde ahora en adelante es obligatorio agregar a las letanías lauretanas la invocación “Reina de la Paz”. (…). En la misma circunstancia el Santo Padre recomendaba a los Obispos y a todos aquellos que tienen gobierno de almas, que consagrasen sus diócesis al Sagrado Corazón de Jesús, durante este mes dedicado particularmente a Él. (…)

Pero, ¿por qué he querido hablarles esta mañana? Si fuese sólo para hacerles conocer las anteriores disposiciones, sería ya una razón suficiente, porque uno de los fines principales de nuestra Congregación es obedecer en todo al Santo Padre y a la Iglesia. Pero otra razón me ha movido a hablarles y es ésta: vuestro pequeño Instituto no ha sido todavía consagrado al Sagrado Corazón y yo deseo que se haga ahora con un acto solemne, durante este mes. (…)

Veo tan bello y santo que ustedes, buenas Hijas, junto con vuestro naciente Instituto, se consagren al Corazón de Jesús. Más se espera y más difícil será hacerlo; ya no estarán todas aquí reunidas, y aquéllas que el señor llamase a otro lugar, saliendo de aquí estarán defendidas por el Sagrado Corazón porque ya se habrán consagrado a Él. (…)”.

29 de junio de 1917

“Henos aquí en la hermosa fiesta de San Pedro, el apóstol de la fe ardiente, del amor de Dios. (…) Hoy es día de gran fiesta para nuestras casas, pero ustedes, además de la fiesta de San Pedro y de la Inmaculada, deben festejar especialmente ésta del Sagrado Corazón de Jesús, pues ella recordará el acto solemne de consagración, que hoy hacemos.

Que esta consagración no se cumpla solamente por ustedes que están presentes, sino que se extienda también a las ausentes, a las que ya regresaron a su pueblo, a las que estuvieron entre ustedes y han muerto, y a todas las que vendrán. A este acto asociamos todas las almas que espiritualmente pertenecen, pertenecieron y pertenecerán a vuestro pequeño Instituto.

Consagren todo al Sagrado Corazón de Jesús: mente, corazón, alma, toda vuestra vida, cuanto tienen de más querido, y también vuestros gustos, dolores y pecados.

Conságrenle esta pequeña casa y cuanto le pertenece y por fin vuestros “stracci”, todo, todo, todo a Jesús… No se asusten… Todo es nada… Lo único que vale es estar unidos al Señor, ser suyas, todas suyas… Solamente una cosa debemos temer: separarnos de Él…”

Tortona, 24 de marzo de 1919

(…) Una persona ha visto muchas palomas que remontaban el vuelo y entraban en el Corazón de Jesús, pero eran tantas que no veía donde terminaban. Verdaderamente no lo sé, pero si aquellas palomas significaran nuestras “straccione”, entonces sí que las hay, otro que para Volpedo; ¡quién sabe dónde iremos a terminar! ¡Que sea como quiera el Señor, como quiera el Sagrado Corazón, como quiera la Virgen Santísima, como quiera la santa Iglesia!”.

Carta Magna del 18 de agosto de 1921

Don Orione nos dice: “Vuestra mínima Institución fue fundada en el Corazón de Jesús, porque de allí ha venido la caridad sobre la tierra, y de allí la deben extraer para ustedes y para todos los que la misericordia del Señor les confiará”.

25 de junio de 1930

Charla de Don Orione con las Hermanas en la capilla San Bernardino, a meses de la llegada de las primeras PHMC a tierras americanas.

“Les digo apenas dos palabras porque tengo que partir; ayer llegué de Roma y debo partir nuevamente. Las he reunido aquí para decirles algo sobre la fiesta del Sagrado Corazón. Estamos casi en la vigilia de esta suavísima fiesta, que no fue determinada por el papa o el Obispo, sino que fue el mismo Sagrado Corazón que quiso un día para Él.

Esta casa le está consagrada. El Sagrado Corazón apareció en esta casa, sobre el arco de la puerta de entrada; ese lugar estaba un poco oscuro y ahora ustedes han puesto una pequeña estatua. Apareció el Sagrado Corazón todo resplandeciente y tenía a su alrededor escritas estas palabras: ‘De aquí partirá mi misericordia y mi gloria’. ¿Entienden?… Desde esta pobre casa se difundirá la misericordia y la gloria de Dios. He aquí el motivo por el cual se puso la pequeña estatua en la entrada; he aquí porque se puso el Sagrado Corazón sobre el altar.

El Corazón de Jesús apareció resplandeciente con las palabras a su alrededor, que no sólo aparecieron escritas, sino que fueron pronunciadas por Él. El Sagrado Corazón dijo que desde esta casa se difundirá la misericordia y la gloria de Dios en todo el mundo. El Señor se sirve de los ‘stracci’ para hacer cosas grandes; se sirve de la nada para confundir a los fuertes. De todas maneras, nosotros mantengámonos humildes; no entendemos lo que quiso decir el Señor, pero ciertamente quería decir cosas grandes…

Los invitamos a poder consagrar toda nuestra vida y mirar “con confianza al Sagrado Corazón”, tal como lo hizo San Luis Orione.

“Corazón de Jesús, tú sabes.

Corazón de Jesús, tú ves.

Corazón de Jesús, tú puedes.

Corazón de Jesús, provee”.

(San Luis Orione)

Fuente: http://pequenahermana.blogspot.com/2012/06/don-orione-y-el-sagrado-corazon-de.html