Volver a Noticias

Todo lo que necesitás es amor

En el marco de un nuevo aniversario de la canonización de Don Orione, la Hna. Julia Lorenzo reflexiona sobre la importancia del amor en el carisma orionita

Por Hna. Julia Lorenzo

En estos días, caminando  por la calle, pasó a mi lado un chico que en su brazo, llevaba tatuada la frase “todo lo que necesitas es amor”…. me quedé pensando en que, más allá de que la expresión pudiera pertenecer a la famosa canción de los Beatles, aquella frase contenía una enorme verdad.

Todos podemos pensar distinto, tener distintas creencias o no tenerlas, pero quizá la mayoría podríamos estar de acuerdo en que todos necesitamos amor. Y aún quienes lo negaran, estarían negando una necesidad escrita en lo profundo de cada ser humano, una necesidad universal.

San Luis Orione, siendo un hombre como todos, hizo un descubrimiento que lo impresionó hasta apasionarlo, y fascinarlo, un descubrimiento que trató de transmitir a todas las personas posibles, con la pasión con que él mismo lo vivió.                       

Ese Dios que tantos tienen como inexistente, lejano, como desentendido del mundo y de las personas…ese Dios Todopoderoso quiso mostrarse a las personas necesitado de nuestra amistad, mendigo de nuestro pobre amor...hasta hacerse uno de nosotros, vivir, sufrir y disfrutar nuestra vida y el dolor que lo hizo morir no fue causado solo por los golpes y torturas, sino consumido por la sed de nuestro amor.          

A partir de ese descubrimiento tan misterioso e impresionante (que Dios nos reveló a todos  en Jesús), Luis Orione quiere llevar a todos los que encuentra a amar a este Jesús, ser el “loco de la caridad” que responde a la divina locura de amor que tiene Cristo por cada uno de nosotros, llevarlos a través del Corazón de María Su Madre al Corazón de Jesús traspasado de amor, y llevarlos a reconocer en el Papa, al Vicario de Jesús, al “Dulce Cristo en la tierra” que traduce en cada tiempo lo que Él nos enseñó.

 El 12 de marzo de 1940, Don Orione muere en San Remo como había vivido, aceptando recibir en una de sus casas a una persona enferma que le había pedido asilo, diciendo sí a ese Jesús que él quería ver y servir en cada persona. Repitiendo al morir las palabras que dijo siempre con su vida: “Voy Jesús, voy…”. El 16 de mayo de 2004, en Roma, el Papa San Juan Pablo II lo proclama santo para toda la Iglesia diciendo que el corazón de este estratega de la caridad "no conoció confines, porque estaba dilatado por la caridad de Cristo". El celo por Cristo fue el alma de su vida intrépida, el impulso interior de un altruismo sin reservas y el manantial siempre fresco de una esperanza indestructible.

Este humilde hijo de un empedrador proclama que "sólo la caridad salvará al mundo" y repite a todos que "la perfecta alegría está sólo en la entrega perfecta de sí a Dios y a los hombres, a todos los hombres".

Pensé que Don Orione llevó tatuada en el corazón la frase que el chico llevaba en el brazo y en estas dos fechas importantes que mencionamos nos invita a tatuarlas en nuestra vida.

Cafecito Con Don Orione

En vísperas de un nuevo aniversario de la canonización de Don Orione, invitamos a todos sus devotos a llenar internet de mensajes de afecto para el Santo. Si querés dejar tu mensaje, ingresá al siguiente hacé clic aquí y completá el formulario.

¿Querés ayudar? Dejanos tus datos y te contactamos