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El Cottolengo Femenino Don Orione inauguró dos hogares nuevos

Se dio en el marco del proyecto de refacción edilicia que está realizando la institución.

El viernes 27 de abril, el Cottolengo Femenino Don Orione de Montevideo inauguró y realizó la bendición de los dos nuevos hogares que forman parte del proyecto de refacción edilicia que está llevando a cabo la institución.

El acto comenzó al mediodía con las palabras de la Prof. Gloria Gómez, directora de la escuela, quien relató en cómo fue el proceso que vivieron las residentes antes y durante la mudanza. Luego, la Directora de la Institución, Hermana María Adriana Zbicajnik, agradeció a las hermanas que la precedieron en el servicio y  quienes fueron disponiendo, a lo largo de los años, todo lo necesario para llevar a cabo esta obra. También expresó su gratitud a todos los organismos, empresas y bienhechores que colaboraron para que este sueño se hiciera realidad. Destacó entre ellos a la Sra. Luisa Ferro, quien dejó un testamento a favor del Cottolengo. La residente Lucía Larrocca descubrió una placa conmemorativa dedicada a ella.

Con posterioridad, se procedió a la bendición, después de la cual el Arzobispo de Montevideo, Card. Daniel Sturla, dirigió palabras de felicitación a la comunidad religiosa por el trabajo realizado y por el valioso testimonio que el Cottolengo representa para la iglesia local. Cristina Villalba, residente del Cottolengo, realizó el corte de la cinta inaugural y el Cardenal ingresó y roció con agua bendita cada ambiente, seguido del público que ansiaba recorrer las instalaciones.

Más tarde, los asistentes se dirigieron al nuevo comedor donde las residentes, acompañadas por sus profesores, alegraron el ambiente con dos canciones a través de las que compartieron cómo están viviendo este tiempo tan especial. Nancy Oviedo, quien vive en el Cottolengo, agradeció en nombre de todas sus compañeras, a la Divina Providencia y a todos los que trabajaron en este proyecto.

Sobre el proyecto


Hace algunos años, el Cottolengo ubicado en Boulevard Artigas 4208 comenzó a remodelar sus instalaciones que tienen más de 75 años con el fin de adecuar el edificio a las necesidades de las mujeres con discapacidad que viven allí.  “Se le da una nueva dinámica al servicio, recuperándolo, ubicándolo como un nuevo proyecto de atención donde las que necesitan mayor cuidado están en una estructura más adaptada y las autoválidas en otro para optimizar los recursos humanos y responder a sus necesidades”, manifestó la Hna. Adriana, superiora de la institución.

Los dos sectores inaugurados representan un cambio en la dinámica de la casa. El Hogar “San José” cuenta con dieciséis camas, las cuales fueron ocupadas por las residentes con mayor nivel de dependencia. Posee baños amplios que permiten realizar la higiene en camilla, oxígeno y aspiración centrales, entre otras adaptaciones. 


El Hogar “Divina Providencia” cuenta con capacidad para diecinueve personas, en habitaciones de cuatro o cinco camas con baño privado. Ha sido destinado a las residentes autoválidas o con bajo nivel de dependencia. Con ellas se está llevando a cabo un trabajo integral que permita potenciar al máximo posible su autonomía, conservando al mismo tiempo su espíritu de familia y colaboración con las residentes más frágiles. Este ambicioso proyecto está siendo cuidadosamente planificado y puesto en marcha en un esfuerzo  conjunto de la comunidad religiosa y el equipo de profesionales de la Institución. 

Según explicó la hermana, las mujeres del Cottolengo “necesitan un lugar a la altura de la dinámica interna, de sus necesidades para su cuidado e higiene, para llevar a cabo sus actividades de la vida diaria”. “Estamos muy felices porque como ha sido todo muy público, distintas personas, en forma particular o en grupo, el Estado, la Iglesia, nos han acompañado en el proceso. Queremos invitarlos a todos a participar de esta acción de gracias a la Divina Providencia”, expresó la religiosa. 


Este proyecto tiene tres etapas, la primera de las cuales ya fue concluida con la refacción de los dos hogares que se inaugurarán el viernes, llamados San José y Madre de la Divina Providencia. En ellos vivirán 35 de las 93 residentes del Cottolengo.


La segunda etapa consiste en la ampliación de dos hogares más, a los que falta adaptarlos. Y la tercera etapa, que implica la apertura de un centro de día que reciba, además de a las residentes de la institución, a personas con discapacidad externas al Cottolengo. “Hemos pensado, soñado, que si podemos readecuar la estructura que tenemos y preparar un lugar como centro de día, que hoy no existe, podríamos dar una respuesta en la medida que se pueda, a las personas que necesitan contención durante el día”
 

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