Doná y convertite en benefactor

Tu donación es mucho más que un simple aporte de dinero. Con tu colaboración conseguís una silla de ruedas para Cristina, del Cottolengo de Avellaneda. Conseguís un tobogán para Rocío y sus amigas del Hogar de niñas San Justo. Le regalás a Marisa, del Hogar Santa Rosa, esa muñequita que tanto le gusta. Multiplicás las sonrisas y sembrás la alegría de compartir. Con tu compromiso desde $3 diarios ayudás a que casi 400 personas con discapacidad puedan alimentarse, vestirse, recibir atención especializada de clínicos, terapeutas, estimulación y un lugar digno donde vivir.

Seleccioná un hogar para ayudar

“Cada residente es una individualidad. Mucha gente piensa que ponemos una cama y listo, pero no es una cama, es un ser humano con sus necesidades, emotividades y gustos. Tratamos de hacer un cuidado lo más personalizado posible, desde la atención, la comida y ropa que les gusta.”

Hermana Mónica

“Cuando llegan cosas lindas, las chicas piensan a quién se lo van a regalar, no en el valor monetario para quedárselo ellas. Piensan en dárselo a otros, ese dar constante que tiene la caridad como una lindísima rueda que gira.”


Teresa Muskett

Voluntaria

“Al mirar los ojos de los chicos, veo que ahí está Dios. En esa mirada que te dice todo en personas que no pueden hablar. Es algo que se siente y es maravilloso poder ayudarlos y asistirlos, porque son mis verdaderos patrones.”

Mabel

Kinesióloga